una historia por contar

Han pasado 13 años desde que decidí dedicarme al mundo de la fotografía, y desde un primer momento sabía que el retrato sería una parte esencial de mi vida. Siempre acuden a las puertas de mi imaginación millones de proyectos en los que lo esencial es la mirada: la inocente mirada de un/a niñ@, las primeras miradas de un bebé, la profunda mirada de un/a ancian@, o la mirada de quien simplemente tiene algo que contar.

Una vez me dijeron que la creatividad se alimenta.

Es por esto que surgió la idea de uno de mis más bonitos proyectos hasta ahora: MUJER REAL.

Es imprescindible que toda persona creativa tenga sus proyectos personales, y el mío, sin duda alguna, apareció en 2008, cuando encontré la cura a todos mis males, plasmando mis sentimientos e inquietudes: un momento que parecía fatídico de cara al público, pero del que supe aprovechar lo poco de bueno que tenía hasta convertirlo en algo sanador y aceptarlo como parte de mí. Sí, sanador, reflexivo y en el que me encontré conmigo misma; un momento que a día de hoy me ayuda a ser la persona en la que me he convertido.

Pocos saben los momentos que he pasado en soledad, sólo ven una chica cargada de posibilidad y energía. ¿Qué me hizo así? El que el 08/08/08 me diagnosticasen mi linfoma Hodking, con tan sólo 22 añitos. Mi reacción no fue la que cabe esperar: derrumbarme no era una opción. “Mi cáncer va a ser una gripe larga”, pensaba. Los médicos asociaban mi actitud a mi forma infantil de ver las cosas, otros a mi inconsciencia y algunos ni pensaban ni opinaban.

Fue un momento de dejar cosas atrás, zanjar temas personales pendientes y centrarme en mí.

En ninguno de los momentos de mi recuperación se me dio por escribir, pero sí por leer, y cuando leía libros escritos por enfermos de cáncer me sentía como rara al no tener esa sensación de dolor y compasión que ellos sí tenían. Se compadecían de sí mismos y se hacían víctimas de una sociedad únicamente por el haber pasado por un cáncer del que ya se habían recuperado. No quiero que malinterpretéis mis palabras, no digo que no sea duro, que esas personas no lo hayan pasado mal, que no lo hayan sufrido; pero desde el momento que te aborda algo así… ¿Qué te queda más que luchar por superarlo? Por ello, durante todo el proceso de mi enfermedad fui haciéndome y mostrando todo por lo que pasaba, no por el morbo que ello podía dar, sino por enseñarles a aquellas personas que se preocupan por mí, que pese al mal trago que estaba pasando, era fuerte y nada borraba mi sonrisa.

Todo esto es lo que hizo que ahora vea imágenes de aquella mala racha y me dé cuenta de que si en esos momentos era resistente, pasando por todo lo que pasé, en estos y en los que vengan podré con todo. De ahí que quiera estrenar este blog con esta historia y mis fotos de hace 11 años del principio de la Nuria Atanes que soy a día de hoy.

5 comentarios en “una historia por contar”

  1. Nuri, Te vi de aquellas y te veo en la mujer que te has convertido. Desde luego, se necesitan más Nurias en esta vida! Orgullosa estoy de ti, chiquilla!

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  2. Hay guerreros cuya espada es la sonrisa y el escudo la fé en que todo saldrá bien, gracias por compartir esta parte tan importante de tu paso por la vida con nosotros 💪😘 Dios te siga bendiciendo 🌷

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